Sabes, estás dentro del cuento…

Para llegar hasta mi tiempo presente como intérprete de la canción de nuestra América hispano hablante, luego de luchas y décadas de impulsar mis inquietudes de la superación y vencer mis propias limitaciones, he tenido vivencias grandiosas y por ellas puedo afirmar que soy hoy cantor.

Tengo archivados momentos muy amados e inolvidables. 

Les voy a contar brevemente, uno de ellos. Mí encuentro con el Teatro Pregones en el barrio de el Bronx en la ciudad de Nueva York.

El Teatro Pregones me abrió sus puertas hace casi una década gracias a mi hija Soldanela. Me invitaron a través de ella para que colaborase con ellos, donando mi tiempo, para una obra de teatro titulada, The Red Rose/ La Rosa Roja. La obra formaba parte del proceso de apertura para levantar fondos para el nuevo teatro que ya estaba casi para construirse.

 Parece que fuera ayer que me veo visitando el edificio donde se construiría la nueva sala teatral de Pregones.

El sueño de Rosalba Rolón y Alvan Colón-Lespier, los fundadores del teatro, se incubó en mi ser al verlos con su pasión e impulso describirme todo los detalles del teatro.

A todo esto, ellos no tenían idea de la revolución que estaban causando en mí y el anhelo mío interiro de compartir mi sueño de arte y canción con toda la comunidad de hermanos que se fueron a vivir a el barrio en Nueva York.

Durante mis años de pubertad en mi barrio, el fanguito, llegaban para la época de vacaciones algunos vecinos de la misma edad mía que cuando conversaban lo único que se les escuchaba decir era que vivían en el Bronx o que eran del Bronx…“que si el Bronx pa’quí, que si el Bronx pa’llá”. Y yo, inquieto por salir de mi barrio con el cosquilleo de viajero que siempre tuve soñaba con ver el Bronx y viajar por sus calles y verme en una esquina con alguien de Puerto Rico.

Esa tarde que Rosalba y Alvan me mostraron con felicidad cada rincón del edificio que se transformaría en la sala del Teatro Pregones salté con mi imaginación a ese tiempo de joven en busca de mis sueños de cantor.

En mí imaginación estaba rodeado de mis amigos del fanguito. Algunos de ellos ya bien experimentados en eso de ir a los Niuyores y al Bronx y yo viajaba solo con mi mente y me decía, “yo allí tengo que ir un día”.

Mira que maravilloso es soñar y no quedarnos soñando y atrevernos a convertir lo que soñamos en una realidad. 

Mi encuentro con Pregones hizo posible que yo uniera pasado y presente.

Cada vez que he tenido la oportunidad de actuar en Pregones me lleno de energía, de sabiduría, de juventud y de alegría y pienso que todo lo puedo lograr en el desempeño del arte escénico, de la canción, o de todo aquello que cuando estoy con ellos debo alcanzar como reto continuo de aprendizaje para el artista que soy.

Actuar en Pregones me ayuda a extender mi vida y el arte para poder continuar representando desde mi yo a mis paisanos y a mi gente hermana de muchas latitudes de la América que se expresa en español.

Tengo una gratitud muy profunda con Pregones y su grupo de teatreros y humanistas.

Son artistas de mucha dignidad con los que he disfruto cantar, brincar y exponer mi arte de cantor, o actor y artista del escenario.

A mis queridos amigos Pregoneros les digo: Siempre que celebren un año más de vida cultural representando nuestra raza pura boricua, antillana e hispanoamericana aquí estaré presente, apoyándolos.

Y cuando no esté físicamente, sé que no olvidarán que hubo un bardo que cantó y cantará para ustedes pregonando y celebrando desde alguna memoria el ritmo mágico de la vida. Pregones jamás estará solo.

Feliz tiempo de renovación para mi querido Teatro Pregones.

Saben, en este cuento de hoy los invitó a que busquen en el internet el portal de ellos, pregones.org y conozcan como yo, este gran teatro.  

Danny Rivera

 

Foto: Marisol Diaz para Pregones

Danos tu email para recibir mas noticias

Sigueme / Follow me

YouTube -- https://www.youtube.com/channel/UCNOcW6nrZTlDj9RAncNYv4A Facebook -- http://facebook.com/1dannyrivera CD Baby -- http://www.cdbaby.com/cd/dannyrivera3

Escucha/Listen