(QUE SE CONFORMEN CON LO QUE SOBRE – Don José Buscaglia - Obra pictórica de 44” x 30” –

Exhibición: “Puerto Rico en su laberinto - crónicas de un país y de un mundo en crisis",

Longwood Art Gallery @ Hostos de Hostos Community College en Nueva York, 2010)

 

Sabes estás dentro del cuento....El terror de la situación que vive mi patria Puerto Rico invade a los políticos de turno. No tienen la valentía de dejar de ser sumisos ante este hecho histórico de la errónea y despilfarradora economía del país. La deuda que ha contraído la sociedad puertorriqueña por cosas de políticas erróneas, pillaje y saqueo, tiene en jaque mate a toda una sociedad y a las futuras generaciones de familias que nazcan en la isla.

 

Sabes estás dentro del cuento…

Hay muchas tramas humanas escenificando su historia de terror, atropellos e injusticias. Se empieza a levantar en el planeta tierra un monstruo grande que pisa fuerte, tal como dice la canción de León Gieco, Solo le pido a Dios…  

Parece que la mente humana cada día se transporta a ser más diabólica. Me crea dudas si podremos tener éxito los que nos consideramos las almas de fe, en pedirle la salvación a un creador.  

 

 

Sabes estás dentro del cuento...

La idea de la utopía, la fe en divinidades, un mundo donde la paz toma el trono en el alma y el corazón de toda la humanidad, cada vez se me parece más a los espejismos que se le materializan en el desierto al que busca sediento el agua.

Mientras se acerca, el holograma le muestra al caminante su ilusoria imagen de la realidad. Un viaje solitario por las arenas y dunas aparecen como fantasmas luchando por salir de la ficción para hallarse en la realidad que jamás alcanzan. Lo produce la mente, el calor, el cansancio del viaje y el desierto. El Sol abrazador es el dueño y señor de todo. 

 

Sabes estás dentro del cuento…

Buenaventura.

Un nuevo año comienza lleno de música, Jazz, juventud, energía, fe y la esperanza en la humanidad que busca desde la cultura musical, ayudar a las nuevas generaciones a transformar nuestras conciencias para alcanzar la fraternidad, el amor y la paz. 

Sirva este mensaje para a agradecer profundamente la invitación que me hicieran Danilo Pérez y su esposa, Patricia Zarate, a participar como invitado especial a la decimotercera edición del Festival de Jazz de Panamá. 

 

License: CC0 Public Domain from Pixabay

Sabes estás dentro del cuento...

¿A quien le importa el dolor de los demás? Esta trama humana nos deja consternados a cada segundo. Un niño aparece sin vida flotando a la orilla del mar, al que la familia se arriesgó cruzar creyendo que los salvaría de la barbarie de la guerra. Pero, ese ángel y esa familia intento salvarse y alejarse de las bombas y misiles que caen en el suelo de la nación de Siria continuamente tienen nombre y corazón.

Mis palabras de desahogo no son una solución y no detendrá la guerra, pero sí pretendo ofrecer esperanza.

 

Saben, queridos hermanos de cara de libro y de las redes, están en el cuento…

Se han filtrado en la intimidad de nuestra vida. He pensado  mucho en esta manera de comunicación del siglo XXI.

En mis coloquios personales con mis ser interno merodea la idea de que todos

ansiamos vehementemente no vivir en el anonimato. Cada ser humano busca precisa y necesita reconocimiento. Es la motivación mayor la que nos mueve a vivir la experiencia de Facebook.

Esta búsqueda del ser humano sirve para que descubran que somos criaturas con luz propia y nos gusta que mucha gente nos conozcan y vean que sabemos amar como los demás, famoso o no y si ven detenidamente, la palabra en inglés se refiere al libro.

 

Pintura: Dena Pérez

Sabes, estás dentro del cuento…

¿Y tú, qué haces con tu vida? ¿Qué te conmueve de lo que estas viendo en la vida de otros seres humanos que hoy viven huyendo de la guerra? 

Las misma masacres y genocidios cometidos por los grande magnates de la economía bélica.

Sal de tu bunker personal. Sal de tu burbuja de la indiferencia. Di algo. Escribe. Enfádate y transforma tu coraje en denuncia. No te quedes impasible mirando como mueren niños, jóvenes y adultos tratando de cruzar terrenos y mares peligrosos en América Latina, Europa, África, en Siria y en muchos tantos otros lugares del planeta.

Haz algo. Hagamos más de lo que estamos haciendo. Tú o yo podríamos  ser un día uno de esos refugiados que aterrados salen despavoridos a buscar un lugar seguro para no morir debajo de un bombardeo. No creas todo lo que ves en la prensa que busca convencerte que el negro, el musulmán, y el que no piensa como tu es tu enemigo. Educa tu espíritu, libera tu alma de las mentiras mediáticas que criminalizan a cualquier hermano que llega a las puertas de tu frontera a buscar asilo, paz, y una mejor vida.  

 

Amigos de las redes, 

Les comparto la historia de esa pintura que encabeza esta sección del cuento.

Durante una breve gira musical por Hartford, Connecticut, allá para la década de los años ochenta, fui invitado por un gran ser humano y abogado norteamericano Walter Wagoner a participar en varias veladas musicales en comunidades puertorriqueñas en ese estado. El amigo Walter fue por muchos años un ferviente defensor de los patriotas boricuas que en esa zona de la nación norteamericana abogaban abiertamente y se manifestaban en favor de la independencia de Puerto Rico.  El gobierno de los Estados Unidos de Norte América catalogó a estos defensores de la libertad, hasta el día de hoy como agentes subversivos.  Walter, un ser humano de una visión humanística global nos pidió que fuéramos a llevarles música y alegría a los confinados de la cárcel de Amherst, Massachusetts y por supuesto estaba prohibido decirle que no a este hermano norteamericano, hermano de los boricuas de la diáspora.

 

Amigos y compañeros del cuento…

Se que estuve ausente y desconectado de esta forma de comunicarnos.  En todo este tiempo de silencio las experiencias inevitables del cuento aparecieron como un vendaval y por poco me lanzan a un agujero negro. 

Pero como tengo mis técnicas de meditación bien despiertas como soldado de luz, las mismas me han socorrido en las crisis.  Opté de inmediato refugiarme en el ojo del huracán donde a pesar del mal tiempo existe un espacio que produce paz y sosiego y allí en ese ojo del huracán estuve hasta estos días.


Sabes estás dentro del cuento... Una canción tiene el sabor de todo lo que producen las penas o las alegrías. Una canción mueve los recuerdos de lugar, los traslada a la boca, a los oídos, y provoca que la vida cante aún cuando todo llora alrededor nuestro.

Una canción es un sentimiento al que la mayoría se acuna. Las canciones mueven tanto como las emociones por que cuando la escuchamos toca las fibras de todo lo que somos.

El poder de una melodía está ubicado en el que la escucha por primera vez y si se enamora de su contenido, de su poesía, de su ritmo, de su armonía y se la lleva en su memoria no la deja sola jamás aunque sea la persona desmemoriada.

Las canciones vuelan, no como las aves, pero si como los recuerdos.

 

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